Ningún niño nace para crecer solo.      

El trabajo de Aldeas Infantiles SOS está fundamentado en los principios de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989. Basándonos en ellos, en Aldeas atendemos a: Niños en riesgo de perder el cuidado parental, trabajando con sus familias y comunidades para evitar el abandono, y menores que ya se han visto privados de este cuidado, a los que acogemos y ofrecemos un hogar, educación, afecto y posibilidades de desarrollo, para que puedan crecer con normalidad hasta que logren ser independientes.

En nuestro trabajo diario con los niños y jóvenes en situación de riesgo, nos guiamos por las Directrices de la ONU sobre las Modalidades Alternativas del Cuidado de los Niños. Partiendo de ellas hemos contribuido a establecer los estándares de calidad Quality4Children (Q4C), que fijan los criterios a seguir en el cuidado de los niños fuera de su familia biológica en Europa. Creemos firmemente que cada niño tiene derecho a recibir una atención de calidad y a participar en todas las decisiones que afectan a su vida, por eso, nos volcamos en asegurar estos altos estándares de atención en nuestros programas, en tomar medidas para mejorar las políticas y prácticas que atentan contra el bienestar de los niños en general y, en particular, de aquellos que se encuentran en situación vulnerable.

Los niños tienen derecho a ser cuidados y protegidos.

Todos los niños tienen derecho a tener todo lo que necesitan para crecer y desarrollarse. Sus derechos fundamentales están consagrados en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, que incluye artículos que establecen derechos a:

Vivir con una familia que se preocupa por ellos.

Vivir en un ambiente seguro y limpio.

Tener nutrición y cuidado de la salud.

Ser educado.

Jugar y descansar.

Dar su opinión y ser escuchado.